Durante el descanso de una jornada de siega, un trabajador portugués estaba colgándose de las ramas de un árbol para divertir a la gente, cuando en un momento desafortunado se soltó de las ramas dando con las costillas en el suelo. Mi abuelo le preguntó si se había hecho daño, a lo que el portugués respondió: ¡¡¡Me cago en La Luna!!!.

Como muchos sabréis, el gobierno del P¿SO?E (como podía, y seguramente habría sido el PP, por si alguien se va a poner pesado en los comentarios) va a pegar un señor tijeretazo a los presupuestos de investigación, porque para los políticos, que no ven más allá de sus narices y de sus bolsillos, invertir en algo que nos dará dinero y seguridad a largo plazo, es mucho peor que invertir en ladrillos que les dará dinero a ellos a corto plazo e inseguridad a los ciudadanos a plazo eterno.
Esto es una iniciativa de: La Aldea Irreductible.

Disculpad la tardanza por escribir, pero los zamoranos estamos metidos en las fabulosas "Fieras" y Fiestas de San Pedro, así que he estado por ahí, mirando cerámica y ajos, y por la noche... pues lo mismo que se hace todas las noches Pinky, porque estas fiestas no valen un pito y hay lo mismo que cualquier fin de semana. Eso sí, los jubilados se lo pasan bomba.
Así que hoy toca entrada absurda:
El pasado fin de semana, en uno de mis viajes en transatlántico de lujo y mientras los hombres de primera clase debatíamos sobre política y fumábamos habanos, se unió a nosotros mi buen amigo Stephen Hawking. Después de charlar durante horas sobre por qué no se puede patinar en el tiempo, se me ocurrió proponerle que colaborase conmigo en este blog, explicando a la gente corriente las leyes físicas que influyen al mundo que les rodea. El profesor Hawking hizo como que no me había oído y se fue con Bill Gates. Así que al final seré yo el que os explique todo eso. Que disfrutéis.
Stephen Hawking, el Albert Einstein de la ciencia.
¿Por qué no nos caemos de una bici en movimiento pero sí cuando está parada?.
Ya sé que según quedaban vuestras rodillas cuando teníais 6 años no estáis de acuerdo con esa afirmación, pero ya sabéis a lo que me refiero. Esta explicación es muy sencilla, observad la siguiente imagen de la bici parada:
JJ Benítez, siempre respetuoso con la ciencia y gran amante de la rigurosidad, me ayudó en mis investigaciones.
Como podéis ver, la bici puede caer en dos puntos, tanto a la izquierda como a la derecha.
Ahora bien, veamos una imagen de una bici en movimiento:
"Las pirámides están cerca, casi puedo oler los taladros de punta de diamante de los extraterrestres trabajando la piedra", dice el bueno de JJ.
Podemos comprobar que al estar la bici moviéndose, esos puntos quedan atrás y la bici ya no puede caer allí, a la vez que se crean otros puntos nuevos, pero como la bici sigue moviéndose, tampoco puede caer en esos puntos.
Por lo tanto llegamos a formular esta ley:
"Ningún objeto puede caer en un sitio que ha dejado atrás".
¿Qué ocurriría si agujereásemos La Tierra de lado a lado y tirásemos una piedra?.
Contando con que no hubiese magma ni
petisos carambanales, por supuesto. Lamento tener que deciros que esta duda no ha sido resuelta aún, puesto que mientras los científicos esperan a que la piedra llegue al centro, se les hace la hora de comer y luego se olvidan de que están haciendo un experimento.
Pero hay varias teorías. La más popular es la que dice que la piedra probablemente nunca podría llegar al centro, porque si los políticos no pueden, menos una piedra sin vida. Otra teoría dice que lo que había que tirar es un político en vez de la piedra.
Si un gallo pone un huevo en el espacio, ¿orbitaría alrededor de La Tierra?.
Claramente sí, ya que los gallos espaciales sí que ponen huevos.
¿Qué pesa más, un camión lleno de palomas posadas o el mismo camión con las palomas volando?
(Remitida por el Maese Sagallón desde Sagallos City).
Aquí no solo hay un factor físico, si no también biológico. Obviamente pesará más el camión lleno de palomas volando. Esto tiene una sencilla explicación: Las palomas al volar generan el llamado efecto Abad-Fernández, llamado así por los científicos que robaron la idea a sus descubridores. Tal efecto consiste en que cuando una paloma bate sus alas lo hará siempre de manera que ejerza una fuerza igual y negativa de arriba a abajo, es decir, paralela a los bordes del triangulo equilátero que forman sus nodos (spines). Cuando esto se reproduce de modo transversal entre todas las palomas, estas duplican e incluso cuadriplican la espuma cuántica, presente en todo lugar con buen rollito. En definitiva, las palomas, al ser los seres más asquerosos del universo, junto con las ratas, empezarán a cagarse de tal manera que los excrementos pesen más que ellas mismas, haciendo que el camión, por supuesto, pese más.
Al fin las palomas descubren su verdadero rostro.
Y por hoy eso es todo, no dudéis en remitirme vuestras dudas sobre la física para próximos artículos.
Por cierto, si conocéis a algún experto en física y le comentáis esto dirá que son chorradas absolutamente falsas. No hagáis caso, tales despropósitos solo pueden salir de un fanático que aún piensa que La Tierra gira alrededor del Sol.