Durante el descanso de una jornada de siega, un trabajador portugués estaba colgándose de las ramas de un árbol para divertir a la gente, cuando en un momento desafortunado se soltó de las ramas dando con las costillas en el suelo. Mi abuelo le preguntó si se había hecho daño, a lo que el portugués respondió: ¡¡¡Me cago en La Luna!!!.

domingo, 13 de mayo de 2007

VAN DAMME'S BLOODSPORT (2)


¿Ya pensabais que no volvería con mi ultra larguísimo informe sobre esta joya cinematográfica?. Las circunstancias, mis oposiciones malignas y sobre todo la pereza me lo impedían, pero Van Damme ha vuelto.
Habíamos dejado a nuestro querido actor (?) de camino a su hotel en Hong Kong. Allí encontramos por primera vez a una periodista americana que busca hacer un reportaje sobre el Kumité, pero tiene la desgracia de que los chinos saben hacerse muy bien los despistados, así que solo le dan largas y le dicen que en Hong Kong puede ocurrir cualquier cosa. Es que es un reino mágico.
También asistimos al encuentro de Van Damme con el amigo anteriormente mencionado, un tipo barbudo-melenudo con pinta de motero, con el que echa una partida a un videojuego de kárate al que por supuesto siempre gana Van Damme, que para eso es más guapo y el que más cobra. Asistimos aquí a otra ingeniosísima frase: el motero le dice a Van Damme que si no es muy niño para el full-contact y Van Damme le dice que si él no es muy mayor para los videojuegos. Claro, queridos niños, esta frase es de 1988, cuando los videojuegos eran cosa de la chiquillería y los padres no usaban la excusa de regalarles la consola por reyes para jugar ellos. Me he fijado en un pequeño detalle, el videojuego está en chino, lo que probablemente hizo que el motero gastara unas cuantas monedas antes de descubrir en que parte del menú había que dar.
En el hotel se les presenta un chinito muy simpático (citando de nuevo al Nodo) que les dice que está ahí para hacer de guía a los luchadores americanos. El chino llama Dax a Dux, sin saber que es más fácil llamarle Van Damme como hacemos todos. En este punto nos encontramos con una agradable sorpresa: ¡Por la calle se ve un camión de San Miguel!, o sea que es verdad eso de que están en todo el mundo. Niños, beber alcohol es pecado, solo pueden hacerlo las mamás y los papás que se quieren mucho.
El chino les lleva por un pasillo LARGUISIMO hasta la sala del Kumité. He puesto larguísimo en mayúsculas porque es que parece que no terminan nunca de llegar, y si todavía pasase algo, pero es que no pasa nada. Yo creo que en el DVD no vendrán escenas eliminadas, si no escenas que tuvieron que añadir para que la película llegase a la hora y media.
Ya en la sala del Kumité tienen que demostrar a los organizadores que merecen participar, así que les enseñan las invitaciones. Van Damme representa al clan Tanaka, pero claro, el organizador le dice que no parece Tanaka. Te han pillao Van Damme, con esa cara de belga que tienes qué esperabas. El tío le dice que si es Tanaka tendrá suficientes huevos como para hacer el Din-Mac. Y ¡oh sorpresa!, no le está diciendo que le prepare una hamburguesa, si no que la cosa consiste en romper un ladrillo de un porrazo. Van Damme se va hacia unos ladrillos apilados mientras piensa: "Esto lo hago yo en un momentín y después me sobra tiempo para rodar TimeCop". Pero, ¡oh contrariedad!, el organizador le dice que rompa... ¡el ladrillo de abajo!. Sí, a todos nos dio un vuelco el corazón al oír eso, Van Damme no podrá participar en el Kumité. Pero al contrario de lo que TODOS esperábamos, Van Damme golpea el ladrillo de arriba y el de abajo se desmenuza. ¡Sí!, parece que le veremos repartir galletas belgas.
Chong Li (el malo, que todo hay que repetíroslo), estaba allí viendo toda la escena y a pesar de que al presenciar eso se le apretaron las nalgas, le dice: "muy bueno, pero ladrillos no devolver golpes". Sí, según Imdb , esta frase y la mayoría de frases de Chong Li salen en "Enter the Dragon" de Bruce Lee, donde salía este mismo actor. Ah, cuantos respiros le dan a los guionistas esto de los homenajes.
De vuelta al hotel vemos que la periodista está siendo acosada por uno de los luchadores, que se llama Hossein y lleva turbante (sacad vuestras propias conclusiones). Cuando de repente, Hossein intenta abofetear a la periodista alzando la mano MUY lentamente, para que Van Damme se la pueda sujetar tranquilamente. Van Damme no quiere bronca, porque les expulsarían del Kumité (y tú no querrías eso, ¿verdad McFly?), así que le propone un jueguecito a lo Jorge Blass. Le dice que ponga una moneda en la palma de su mano, y si consigue cambiársela por otra antes de que la cierre, él se lleva a la chica. No puede ser, pensamos todos, la chica está perdida, pero, ¡por Baco!, ¡se la cambia!. Una chica por una moneda, lo que en vosotros es un sueño, en Van Damme es realidad. La periodista le pide que le cuente los entresijos del Kumité y Van Damme le dice que lo hará si sale a cenar con él. Menudo pájaro, te las sabes todas Van Damme.
Es hora de repartir leña, así que el motero va a buscar a Van Damme a su habitación, donde lo encuentra meditando con las patas abiertas y apoyadas en sendas sillas. En Imdb dicen que se espatarra siete veces en toda la película, a ver si es verdad.
Como Shodushi le enseñó a meditar sin que nada le distraiga, el motero no para de hablarle mientras Van Damme pasa de él. Ojalá supiésemos esta técnica cuando llaman a casa los del Círculo de Lectores.
Y señoras y señores, llegamos a lo mejor, las tollinas, hostias, manguzás, porrazos, leches, galletas...
El guía chino les dice a nuestros simpáticos héroes que hay tres maneras de ganar: 1-Dejando seco al oponente, 2-Obligándolo a decir "nosequecosaenchino" que quiere decir "me rindo", 3-Sacándolo del tatami.
Después de que peleen los dos primeros, unos secundarios sin importancia, le toca el turno al motero, que después de llamar bailarina a su oponente, le da un puñetazo-martillo en la cabeza y lo deja KO, (que no, que no, que no es español). El cachondo de Van Damme le dice que por qué ha tardado tanto. Menos coñas Yanclod, un poco de respeto al vencido.

La música siniestra nos advierte que el siguiente en luchar es Chong Li. El motero le dice a Van Damme que en el anterior Kumité, Chong Li se cargó a un tio y lo miró como si nada. Y eso que Chong Li es de Corea del Sur, que si llega a ser del Norte...
Bueno, no hay mucho que decir, despacha a su contrincante en seguida, batiendo el record de KO más rápido.
El siguiente es Van Damme, que le toca contra nuestro viejo amigo Hossein, que está sediento de venganza. No sabemos que estilo de lucha tiene Hossein, porque no le da tiempo a pegar ni un golpe, asique Van Damme se hace con el record de velocidad. Pero ocurre una cosa, el avispado de Hossein estaba fingiendo estar KO, asique se levanta a zurrar a Van Damme por detrás, pero éste, gracias a su sentido arácnido, se da cuenta y no le cuesta mandarlo a dormir.
Hossein, que tenía muy buen gusto, llevaba un diente de oro que se le cae por la lluvia de manotazos que recibe. Cuando termina el combate el tio que limpia la sangre del tatami lo encuentra, lo muerde para comprobar que es de oro y se lo queda. Esta escena que parece que no tiene nada, nos esconde LA MEJOR ACTUACION DE TODA LA PELICULA, y lo digo en serio, la manera en que mira a los lados para ver si alguien le mira, la cara que pone cuando descubre que el diente es realmente de oro, el tio es un puto crack.
Ya después nos ponen educativas escenas de pelea para rellenar, aderezadas con música ochentera, técnica que años más tarde pondrían de moda los vigilantes de la playa, (cambiando la lucha por carreras en la arena).
Y yo creo que ya es bastante por hoy, aún me queda material para otras dos entregas por lo menos, lo siento mucho, pero qué quereis, esta película tiene tantos matices...

2 comentarios:

Heitor dijo...

Como siempre, un análisis sagaz sobre ésta difícil película que nadie se atrevió a analizar antes.
Muy buena la frase del chino malo homenajeando "Operación dragón", todo un clásico.
Espero no tener que esperar tanto para el siguiente capítulo... temo por el pobre Van Damme.

Víctor SanCiprián dijo...

Ostras, es verdad, es Operación Dragón, he quedado como uno de esos snobs que dicen "bussines" y "coach".