Durante el descanso de una jornada de siega, un trabajador portugués estaba colgándose de las ramas de un árbol para divertir a la gente, cuando en un momento desafortunado se soltó de las ramas dando con las costillas en el suelo. Mi abuelo le preguntó si se había hecho daño, a lo que el portugués respondió: ¡¡¡Me cago en La Luna!!!.

miércoles, 17 de octubre de 2007

LOS MISTERIOS DE VICTOR SANCIPRIAN

Saludos hermanos señores, hoy, al igual que muchas otras veces, inauguro sección para posiblemente no continuarla jamás. Hoy, el misterio entra en Me Cago en La Luna, y emulando al gran Iker Jiménez, manipularemos la realidad para traerles la verdad, porque como dice el profesor Cornucopia, teniendo imaginación quién necesita pruebas.
En esta ocasión, nos acercaremos a un misterio que mantiene inquietas a no pocas familias, que muchas veces incluso abandonan sus casas presas del pánico. Estoy hablando de...

¡LAS GALLETAS DANESAS!

Para los que no lo sepáis, las galletas danesas, a parte de venir de Dinamarca (supuestamente), son esas galletas que vienen en unas conocidas latas redondas y azules. O al menos eso es lo que debería ocurrir, porque hasta ahora nadie ha visto una sola galleta dentro de esas latas.
Está usted loco señor Sanciprián, diréis, todos tenemos latas de esas en casa. Cierto, pero ¿alguna vez esas latas contienen galletas?. ¡No!, son miles las personas que en momentos de gula han registrado la casa en busca de esa sacarosa ideal para entretener el estómago, y de paso contribuir a que su ciudad supere a Springfield como pueblo más gordo del mundo. Y cuando abren el armario de la cubertería buena... ahí está, la lata de galletas. Pero la decepción y el pánico se apoderan de su alma cuando al abrirla descubren que esa lata no contiene galletas, sino ¡utensilios de costura!. Sí, amigos de lo absurdo, las latas de galletas danesas contienen agujas, bobinas y dedales, nunca galletas. ¿Pero a qué se debe este fenómeno?, nuestro amigo y colaborador JJ Benítez nos lo aclara en este extracto de una entrevista que le hice un día que no había nada en la tele:

A JJ no le afecta el aire del espacio.

¿Cuándo comenzó este fenómeno?.
Yo tuve constancia de él a mediados de los 80, Marty Mcfly aún no conocía a Doc, Alf buscaba nuevos muebles tras los que asomar la mitad de su cuerpo y yo te ceñí la cintura palpando tu faja con garbo y valor, entre olés, ovaciones y aclamaciones de satisfacción.
Por aquel entonces yo intentaba entablar algún tipo de comunicación con los extraterrestres utilizando papel de aluminio y mi viejo cepillo de dientes. Tras dos horas esperando alguna señal me entró gusa y empecé a buscar algo para picar. De tres latas que encontré, una contenía botones, otra tornillos y otra cromos de la Liga de Fútbol de cuando Tendillo todavía jugaba.
De todas las casas que has investigado, ¿te has encontrado alguna vez con al menos un indicio de que alguna lata podría contener galletas?.
Una vez estuvimos cerca, encontramos una lata con galletas, sí, pero finalmente resultaron ser de un surtido Cuétara y no las galletas originales que debía contener la lata.
¿Alguna hipótesis para explicar este fenómeno?.
No me gusta nunca llegar a conclusiones precipitadas, pero diría que han sido los extraterrestres con toda probabilidad, no cabe otra explicación.
¿En qué basa esa afirmación?.
En que escribo libros más gordos que el cuello de Fernando Alonso y por lo tanto no puedo estar equivocado.
¿No podría estar provocado por los propios habitantes de la casa, que utilizan esas latas para guardar cosas?.
Yo es que siempre he sido seguidor de la filosofía de Ockham, así que si he de elegir entre esa teoría y la de los extraterrestres, me quedo con la de los extraterrestres.

Yo mismo he hecho mis investigaciones en mi propia casa como podéis ver aquí:

LATA I
Ubicación: Armario de la vajilla.
Contenido: Pastas zamoranas.

LATA II
Ubicación: Despensa.
Contenido: Nada.

Pues como podéis ver, se confirma que es prácticamente imposible encontrar latas de galletas danesas con galletas danesas en su interior. ¿Y en vuestras casas?, ¿se da este fenómeno?.

9 comentarios:

Heitor dijo...

Una vez más, aunque lo intente con ahinco, no puedo quitarte la razón. Ciertamente hay una caja de galletas danesas en mi casa (en la de Vigo, porque en la otra casi no hay ni muebles) y es cierto... dentro hay útiles de costura. Esto me lleva al siguiente razonamiento: ¿si compráramos una caja de costura, encontraríamos galletas danesas? Está claro que mi mente de ciencias puras me lleva a razonamientos de tipo reflexivo, simétrico o transitivo. Deformación profesional.

Víctor SanCiprián dijo...

Si comprásemos una caja de costura tendría útiles de costura, porque con las cajas de galletas danesas se da la circunstancia de que no se compran, simplemente están en casa, nadie sabe de donde vienen. Casi diría que esas latas son Dios.

Anónimo dijo...

Espero que el gobierno de los eh eh uh uh no me secuestre para hacerme toda clase de pruebas rectales cuando lea esto, pero yo puedo afirmar, no sin sentirme orgulloso, que yo he visto una caja de galletas danesas......... CON GALLETAS!!! (si eran danesas o no, no lo puedo asegurar). Es más, recurdo cuando se compró, incluso que comí alguna. Era la época en la que echaban por la tele todos esos programas que hoy en día tienen que aparecer OBLIGATORIAMENTE (normativa de la Real Academia de la Lengua, parrafo 507, 2ª linea) en una frase que contenga la palabra mítico.

Por supuesto hoy en dia contiene artículos de costura.

PD: También puede ser que tanto viaje en el tiempo en compañias de low cost me haya originado recuerdos falsos.

Víctor SanCiprián dijo...

Bueno, bueno, ya hemos dicho que a veces aparecen otro tipo de galletas dentro de la lata. De todas maneras enviaremos a nuestro equipo de investigación a entrevistarle, vaya preparando el vino y las viandas.
Y por cierto, ya que se va usted a Londres podría aprovechar para traer galletas danesas.

Daniel dijo...

Como físico, me veo obligado a buscar una expliación física el fenómeno.
Mi primera teoría es que las galletas danesas están hechas de materia exorelativista, por lo cual no interactúan con la materia española y resultan ser invisibles a nuestros ojos: En su lugar vemos útiles de costura. Mi consejo es que realice el experimento en un plano espaciotemporal subinvertido cuánticamente, para comprobar si las galletas están ahí.
Mi segunda teoría es que las susodichas latas no existen y son únicamente producto de nuestro cerebro, para que no perdamos la razón en esos momentos de hambre vespertina.
Esperaré a que el profesor Cornucopia me dé su sabia opinión.

Anónimo dijo...

Daniel; me temo que no has tenido en cuenta las migajas. Éstas te van a dar términos cruzados que impiden que puedas subinvertir cuánticamente el espacio-tiempo. Si no, no podría funcionar mi máquina del tiempo; ya que precisamente su fuente de alimentación son las migajas, en este caso de bocatas de mortadela que tienen un índice de aceitunolocalidad muy alto.

Víctor SanCiprián dijo...

Pero tenga cuidado con esa aceitunolocalidad, porque en ocasiones la mortadela puede venir con alguna aceituna negra que absorbe toda luz y sonido que se acerque lo suficiente.

Anónimo dijo...

lo que tienes que investigar querido amigo es lo siguiente : A la mayoria de la gente cuando va al super y ve las cajas de galletas se le iluminan los ojos y pinsa para sí, !que caja mas practica para costurero!.Y Automaticamente se la lleva como si fuera un tesoro para casa y al llegar vacía ese costurero que con tanto cariño álguien le regalo lo vacia y pasa a ser el costurero mas práctico que tuvo nunca. vayarollo que he soltado hasta me duelen los dedos!!! un saludo a vos .

Víctor SanCiprián dijo...

Pues otra teoría más a tener en cuenta, quizá no tardemos en resolver el misterio.